voigtländer
20 mayo 2011

Un nuevo integrante estaba a punto de llegar a mi pequeña familia de cámaras y mi Voigtländer tenía serias razones para ponerse celosa.
Fue así que decidí dedicarle en exclusiva una salida fotográfica.
Caminé cuadras y cuadras sin siquiera sacarla de la cartera. Mi compañero de aventuras, @Luispah, estaba inspiradísimo y yo nada… hasta que llegamos a la Plaza de los Dos Congresos y me activé.
Mi fiel Voigländer respondía a todos mis caprichos. Como siempre, versátil para jugar con el foco y la profundidad de campo, pero un tanto compleja para medir correctamente la luz.
Los tiempos: acordes a otra época. Cada foto llevó su tiempo entre cálculos y ajustes. Y después ese factor sorpresa en el revelado, con un margen de error tal, que uno no puede dejar de asombrarse ante la excelencia… o el desastre.
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te quedo re bien expuesta teniendo en cuenta que era una analógica y con ese sistema de medición de luz raro.
Gracias!
Como para haberse anotado los seteos para cuando las condiciones de luz sean similares!
Tengo algunas notas en mi cabeza, voy usando lo aprendido después de tantos años juntas